Los olivos y los viñedos son un rasgo característico del paisaje cultural de Palestina. Los olivos son más comunes en las regiones centrales y del norte, mientras que los viñedos son una característica dominante de las regiones del sur, especialmente en las colinas de Hebrón y Belén. Las terrazas de piedra y las atalayas son dos de las principales características distintivas asociadas con el oliva y la viticultura en Palestina. En el sistema de terrazas de Palestina, los muros de retención se construyen a partir de bastas piedras del campo para hacer uso del terreno montañoso, retener la humedad y prevenir la erosión de la tierra. Sin embargo, las atalayas se encuentran repartidas por todo el país. Eran importantes instalaciones para la temporada agrícola que servían para el cuidado de los campos y cultivos. Las terrazas, las atalayas, los viñedos y los olivos son los testimonios vivos de la relación entre el agricultor palestino y su tierra.

Los olivos y los viñedos son características distintivas del paisaje cultural de Palestina. Los olivos son una característica dominante en el norte y el centro de la región montañosa central de Palestina, mientras que los viñedos se limitan a la parte sur de la región montañosa central.

Palestina se describe como la tierra del olivo y la vid. El olivo es un árbol autóctono de la zona mediterránea. La oliva fue cultivada durante el Periodo Calcolítico y la historia de la producción del aceite de oliva se remonta a más de 5000 años tal y como muestran los resultados de las excavaciones en Palestina.

El proceso de producción de aceite se compone de tres fases: la trituración de la carne de las aceitunas, el prensado de la pulpa para extraer el aceite y la separación del mismo. La aceituna se aplastaba con una gran piedra y la pulpa se echaba entonces en cestas donde se prensaba para extraer el aceite. De esta manera se recogía el aceite. La viga y la prensa de peso se conocen desde la Edad de Piedra y se conocen muchos ejemplos en todos los lugares de Palestina. Durante el período helenístico y romano se empleó el triturador giratorio de aceitunas. El aceite era la principal fuente de alimento en Palestina. El aceite sobrante se utilizó para el comercio. Palestina era un centro importante de producción de aceite de oliva, como atestiguan el gran número de prensas talladas en la roca durante la época romana. El olivo sigue siendo una parte integral de la economía rural de Palestina, asociada con una amplia gama de actividades económicas y sociales. Sin embargo, esta práctica tradicional se encuentra claramente bajo la presión de fuerzas socio-económicas y político-militares.

El primer cultivo de la vid (Vitis vinifera) en Palestina se remonta a los Periodos Calcolítico y a principios de la Edad del Bronce. El proceso de cultivo y la producción de vino han quedado representados en antiguas pinturas y relieves.

Las uvas se llevaban desde la viña hasta la prensa de vino normalmente sobre una roca plana. Las uvas se extendían sobre la superficie de la roca y se pisoteaban, de modo que el jugo fluía a través de canalizaciones hasta un recipiente colector excavado en la roca. Las uvas fueron una de las principales frutas en el pasado. La importancia de los viñedos en la economía palestina queda atestiguada en los contextos arqueológicos de los periodos de la Edad de Bronce y romano-bizantina. Existen cientos de prensas de vino por todo el país. Los viñedos y el vino están representados en muchos mosaicos sobre pavimentos de las épocas romana y bizantina.

Los olivos y los viñedos son un rasgo característico del paisaje cultural de Palestina. Los olivos son más comunes en las regiones centrales y del norte, mientras que los viñedos son una característica dominante de las regiones del sur, especialmente en las colinas de Hebrón y Belén. Las terrazas de piedra y las atalayas son dos de las principales características distintivas asociadas con el olivo y la viticultura en Palestina. En el sistema de terrazas de Palestina, los muros de retención se construyen a partir de bastas piedras del campo para hacer uso del terreno montañoso, retener la humedad y prevenir la erosión de la tierra. Sin embargo, las atalayas se encuentran repartidas por todo el país. Eran importantes instalaciones para la temporada agrícola que servían para el cuidado de los campos y cultivos. Las terrazas, las atalayas, los viñedos y los olivos son los testimonios vivos de la relación entre el agricultor palestino y su tierra.