El pueblo fue el hogar de la familia Qasim Ahmad y fue construido durante el reinado de los mamelucos. Posteriormente se convirtió en un pueblo trono durante la época otomana. El pueblo es un buen ejemplo para el estudio de cómo se realizó el urbanismo bajo dominio mameluco con con influencias otomanas.

A fin de revitalizar la zona y restaurar el patrimonio cultural de Deit Isitya, se construyeron un centro de artesanía de mujeres, un centro comunitario y un centro de información para los visitantes como parte de un proyecto del Ministerio de Turismo y Antigüedades y el PNUD. También se inauguró un museo del aceite de oliva junto a la antigua prensa de aceite de oliva.